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¿Cómo reconocer y tratar las enfermedades de la piel en los gatos?

Los gatos tienen una piel muy sensible y son fácilmente propensos a enfermedades de la piel. Estas enfermedades de la piel más o menos graves pueden tener muchas causas: víricas, bacterianas, hormonales… Por ello, es importante identificar el origen de la enfermedad de la piel del gato para ofrecerle el tratamiento adecuado y prevenir futuras lesiones.

La piel del gato, ese órgano sensible

El vestido a menudo suave del gato invita a las caricias. Sin embargo, su cabello sedoso y su epidermis están allí principalmente para protegerlo. Si el gato está enfermo (ya sea una enfermedad de la piel, una enfermedad del pelaje o incluso alguna otra enfermedad), aparecerá de inmediato. El gato pierde el pelo, se vuelve opaco y la piel del gato presenta lesiones o irritaciones.

El pelaje de un gato está formado por varios tipos de pelo, cuya composición varía según la raza y el origen geográfico. Por ejemplo, algunos gatos de las regiones del norte tienen un pelaje espeso y un subpelo lanudo que les permite soportar las temperaturas invernales.

La longitud del pelo también es decisiva, ya que ofrece una protección eficaz contra las influencias externas, especialmente para gatos al aire libre, y previene lesiones superficiales del día a día.

Se dice que la piel es el órgano más grande del gato. Esta frase es cierta porque la epidermis del gato le permite protegerse de las agresiones externas, regular su temperatura y prevenir la deshidratación. El gato se deshace de su exceso de hormonas, sudor o incluso sebo a través de su piel. La piel muy sensible del gato es un campo sensorial impresionante que le permite al pequeño gato “sentir” el mundo físico de una manera muy avanzada.

La piel de un gato consta de varias capas. La epidermis, o primera capa, actúa como escudo protector directo entre el gato y el mundo exterior. Allí se implantan las glándulas sebáceas y el cabello. La siguiente capa se llama dermis y se compone básicamente de vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas. La tercera capa, la hipodermis, está formada por células grasas que protegen a tu gato de enfermedades de la piel.

¿Cómo sé si mi gato tiene una enfermedad de la piel?

Es importante prestar atención a la condición física y el comportamiento de un gato para saber si tiene una afección en la piel. El pelaje de un gato es naturalmente suave y denso, por lo que debes preocuparte si su pelaje es quebradizo, delgado, áspero y tiene pelo entre los dedos, especialmente fuera de las etapas de derretimiento. La piel, por otro lado, debe ser flexible y suave. Si nota pequeños granos, enrojecimiento, lesiones o crecimientos, es posible que su gato tenga una afección en la piel.

Luego observe el comportamiento de su animal cuando se rasca y lame un lugar determinado, inspeccione el lugar en cuestión para ver enfermedad de la piel del gato o parásitos.

Las enfermedades de la piel en los gatos nunca son triviales y el más mínimo síntoma debe incitarte a buscar atención veterinaria urgente:

Tu mascota se acicala más de lo necesario.

Tu gato se rasca más de lo habitual o el picor se limita a determinadas partes del cuerpo.

  • El pelo de tu gato es áspero, opaco y quebradizo.
  • Tu gato pierde mucho pelo fuera de la muda.
  • La piel de tu gato está seca.
  • Notas la presencia de enrojecimiento en la piel de tu gato.
  • Ciertas áreas del cuerpo de su gato están cubiertas de costras.
  • El gato tiene acné o espinillas.
  • La piel del gato desprende un olor rancio o inusual.

Las diversas causas de las enfermedades de la piel.

Las enfermedades de la piel en los gatos son muy comunes y pueden tener muchas causas, desde las más inofensivas hasta las más preocupantes. Te aconsejamos que consultes ante la menor duda, tu veterinario podrá prescribirte los tratamientos adecuados. También pueden ordenar pruebas adicionales si creen que la afección de la piel puede estar ocultando una afección más grave.

Hay muchas causas de la enfermedad de la piel del gato y muchas manifestaciones diferentes (costras, espinillas, lesiones), todas las cuales deben advertirle.

  • Parásitos: especialmente los gatos que salen mucho o tienen contacto con gatos al aire libre son muy populares entre los parásitos de todo tipo. Pulgas, garrapatas, ácaros e incluso piojos, estas pequeñas criaturas son una auténtica plaga para el gato. Sus picaduras particularmente irritantes pueden causar alergias y pequeñas lesiones (a menudo causadas por picazón).
  • Alergias: Al igual que los humanos, nos damos cuenta de que los gatos son cada vez más propensos a las alergias, sin poder explicar por qué. Las alergias que pican a menudo se deben a las picaduras de parásitos. La más conocida es la dermatitis por hipersensibilidad alérgica a las picaduras de pulgas.
  • Desnutrición: Una alimentación sana es fundamental para garantizar la salud de tu gato. El gato debe comer todos los días alimentos secos de alta calidad, adaptados a su edad y condición física. Si el gato no consume todos los nutrientes necesarios para su correcto desarrollo, puede afectar a la salud de su pelo y piel.
  • Estrés: Al igual que nosotros, los gatos están expuestos al estrés y las enfermedades mentales pueden provocar problemas en la piel como eczemas o manchas dolorosas e irritantes. Si existen formas naturales de aliviar estos trastornos, la atención se centrará en proporcionar un alivio a largo plazo para el gato mediante la identificación y el tratamiento de la fuente de su estrés.
  • Acné: Pensamos que esas espinillas antiestéticas eran solo para nosotros, pero los gatos también sufren de acné. El acné felino aparece como pequeños granos negros alrededor de los labios y la barbilla del animal.
  • Trastornos hormonales: Los trastornos hormonales son particularmente comunes en los gatos mayores, que a menudo sufren problemas en la piel. Las hormonas afectan a la calidad de la piel de un gato y pueden provocar la caída del pelo y la aparición de caspa.
  • Infecciones fúngicas (u hongos de gato): También conocidos como hongos de gato, estos pequeños hongos causan enrojecimiento y manchas. La tiña en los gatos causa picazón severa y esta enfermedad de la piel del gato es transmisible a los humanos, por lo que es importante tratarla lo antes posible.
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