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Tres cosas que no aprenderás hasta después de tu primer año como DJ profesional

Ser un DJ profesional puede ser tan glamoroso como parece. Al mismo tiempo, también puede ser un dolor de cabeza y una lucha constante para mantener un negocio rentable. Todos los viajes para convertirse en una estrella de DJ son diferentes, pero en cada caso justifican con creces el esfuerzo.

Aún así, hay algunas cosas que solo descubres después de haber pasado una cantidad decente de tiempo trabajando como DJ profesional; Algunas de estas son sorpresas agradables, otras más en forma de un rudo despertar.

Para poner esto en contexto, aquí hay tres cosas que no aprendes hasta que hayas sido DJ profesional durante al menos un año:

1. Los lugares más pequeños son más difíciles e intimidantes para jugar.

Jugar tu primer gran evento frente a una gran multitud puede ser aterrador y emocionante. Cuanta más gente entretenga, más presión sentirá para hacer bien el trabajo. Pero con el tiempo te das cuenta de que los lugares más pequeños son en realidad mucho más intimidantes.

En un gran show en vivo, la multitud está borrosa, nadie puede verte claramente y puedes salirte con la tuya con muchos pequeños errores. Actuar de cerca frente a una audiencia más pequeña es un poco como una entrevista de trabajo: todo lo que haces es investigado hasta el enésimo grado. Por extraño que parezca, tocar en una fiesta privada con solo 50 personas en realidad puede ser más aterrador que tocar frente a 50,000 personas en un festival de música.

2. No puedes confiar solo en las habilidades técnicas

¿Por qué tantos DJs que tienen menos talento que tú toman los mejores espacios en los conciertos?

Porque tienen el don de las divagaciones y quizás mejor agente de relaciones públicas que tú; Una cosa que aprendes después de convertirte en profesional es que tu habilidad técnica (e incluso tu talento) como DJ es solo una pieza de un rompecabezas mucho más grande.

Tu personalidad, tu estrategia promocional, tu enfoque de relaciones públicas, tus habilidades para establecer contactos, todo esto es tan importante como tus habilidades como DJ. Podrías ser el artista con más talento fantástico en la historia de la música, pero no te llevará muy lejos si también eres un idiota insoportable.

3. Siempre hay alguien mucho mejor que tú

El DJ profesional debe saber encontrar el equilibrio perfecto entre la confianza suprema y la humildad innata. Tienes que presentarte como un maestro en tu oficio, pero también tienes que aceptar que siempre habrá DJs que sean mucho mejores que tú.

Lejos de ser una causa de desmotivación o miseria, esta debería ser tu principal fuente de motivación. No existe la perfección en el arte de pinchar, por lo que es tu trabajo comprometerte con la mejora continua. Recuerda siempre que no importa lo bueno que creas que eres, podrías ser mejor, así que deja de poner excusas. Saca tu equipo de DJ y haz que suceda.

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